martes

El arte musical durante los años post-revolucionarios



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

Como parte de la cultura y las bellas artes en el México post-revolucionario la música fue un género que también abonó en ese despertar de la cultura mexicana de aquel momento histórico.  

     Esa nueva generación de músicos, con su novedoso estilo lo encabeza Manuel M. Ponce y el zapotlense José Rolón, dado que ellos retoman los temas populares en el estilo musical del momento.

     Como antecedente, durante el año 1912 Manuel M. Ponce publicó sus 25 canciones mexicanas, que son o serían referencia fundamental para el posterior desarrollo del nacionalismo musical.

     José Rolón trató de realizar algo parecido en Guadalajara con la vena vernácula, escribió sus poemas sinfónicos “Cuauhtémoc” y “Zapotlán” este último según el crítico y biógrafo de Rolón se inspira en la obra: “Zapotlán, lugar de zapotes” de su coterráneo el escritor y diplomático Guillermo Jiménez.

     Otros dos pilares de esta vanguardista corriente musical mexicana son Carlos Chávez y Silvestre Revueltas, ellos dos sobresalieron a finales de la década de los años veinte. Fueron fundadores y consolidadores de las sinfónicas: Orquesta Sinfónica Nacional y Orquesta Sinfónica de Guadalajara.

     En ese contexto, en 1917, el maestro Rafael J. Tello funda El Conservatorio Libre de la ciudad de México. Otras obras que vienen a abonar este periodo significativo están, la aparición de la revista musical “Música” dirigida y fundada por el maestro Manuel M. Ponce, Así como  la creación del famoso y conocido “Sonido 13” por parte de Julián Carrillo.

     Por su parte el maestro Carlos Chávez que es considerado como un “músico vasconcelista”, compone su célebre sinfonía “Fuego Nuevo” de inspiración prehispánica por el año de 1921. Este mismo músico en 1928 dirige la Orquesta Sinfónica Nacional y el Conservatorio Nacional de Música.

     Otro adalid de la música nacionalista fue Juan Pablo Moncayo, famoso compositor tapatío y autor de la sinfonía “Huapango”. Por otra parte no hay que dejar de lado lo mucho que contribuyo a la música académica mexicana el duranguense Silvestre Revueltas.

     En la música estrictamente popular: los temas que se compusieron de forma sobresaliente, fueron: “Borrachita” de Ignacio Fernández Esperón; “Estrellita” de Manuel M. Ponce; y “Alborada” de Lauro Uranga.

El problema de la drogadicción entre nuestros jóvenes



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

Un problema reciente que se viene presentando en nuestra comunidad de Ciudad Guzmán, es el que algunos jóvenes deambulan por sus calles fumando o consumiendo marihuana. Estos pobres jóvenes que han caído en las garras de la drogadicción, en ocasiones se acercan a la gente para solicitarles dinero o alguna moneda para conseguir algo de comida, algunos se ven ya trastornados de sus  capacidades mentales. Esta situación se ha venido acrecentando desde hace algún tiempo, ver a muchachos en malas condiciones de higiene no solo mental sino de ropa y corporalmente. Ellos solicitan el dinero para conseguir o seguir consumiendo droga, porque como adictos que son a ella no pueden sustraerse de su uso o consumo.

     Otros de esos mismos jóvenes, al no poder conseguir la necesaria cantidad para la compra de estupefacientes, les da o toman la opción "fácil" de robar. Por eso en algunos sectores de la ciudad, y quizás en el barrio o colonia donde usted vive suceda que ellos ingresen o se metan a las viviendas para ver que pueden sustraer, y así luego malbaratar los objetos hurtados, para posteriormente ir a la compra de droga y seguir consumiendo y alimentando su vicio.

     Este tipo de problema acarrea a otros muchos, así hemos sabido de muchos que les han robado sus bicicletas, los estéreos de su automóvil, han dado el famoso cristalazo en el automóvil para llevarse aquella bolsa o aquel artículo que olvidó dejar el dueño o posesionario dentro de su auto y que los delincuentes ven necesario tener porque bien pudieran obtener algún dinero u objetos que venderían.

     Ante esta situación triste y lastimosa que viven algunos de nuestros jóvenes, ellos que han caído en la esclavitud de la drogadicción, se vuelve  útil y necesario un programa de gobierno para concientizar a la ciudadanía en general del peligro que significa para toda  persona el consumir estupefacientes, especialmente en los jóvenes, y así del daño que ocasiona para la salud,  algunas veces de forma irreversible, en los consumidores.

     Organismos públicos como el DIF, debe de crear programas permanentes de prevención ante este grave problema, y desarrollar una promoción e informar de este programa a la comunidad y en particular a los padres de familia y a los jóvenes para que no se dejen atrapar por este flagelo.

     Hoy aquí en México vemos lejanos aquellos años, donde sabíamos de la alta drogadicción imperante en la vecina nación de la unión americana (Estados Unidos); ahora aquí entre los nuestros es una realidad el problema.  Nuestros jóvenes empiezan a consumir drogas por diversas razones como, desde el saber que se siente, el evadir la realidad difícil en que viven, hasta por el simple gusto (con fines recreativos) y la adicción creada.

     Los padres de familia tienen por su parte una importante responsabilidad para evitar que sus hijos caigan en el problema, asumiendo su compromiso de educadores y guías en el comportamiento moral de sus hijos. El dar consejos y orientación a una actitud positiva y sana ante la vida, las cosas y la sociedad, es tarea fundamental de ellos, para que pueda formar hijos y ciudadanos rectos y útiles para la sociedad.

El arte post revolucionario en México (Pintura)



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

     
    Ya habíamos dicho en artículos pasados que la cultura post-revolucionaria en México era un periodo de florecimiento en las artes y la cultura, que se había dado posterior a la lucha armada o conocida como la Revolución Mexicana, aproximadamente de 1917 a 1940. Fueron 23 años de este momento o periodo cultural mexicano, que concluye o  empieza a diluirse a finales del sexenio cardenista.

     En esta ocasión vamos a ver de una manera rápida y resumida lo concerniente al arte de la pintura (plástica) en dicho momento histórico. Los pintores anteriores a la pintura desarrollada en la post-revolución su lenguaje estético que desarrollaban era un arte de corte burgués como era el generado en las academias: neoclásico, romántico y barroco. Los nuevos creadores llegaron con sus nuevos postulados y con un rompimiento a ese arte academista vigente desde años atrás en los albores del porfirismo, así pues los nuevos creadores se empezó por tomar o abrazar los nuevos postulados estéticos o del arte como fueron: el impresionismo, expresionismo o el surrealismo, todos ellos movimientos de ruptura que florecieron en Europa por aquellos años.

     Como nuevos elementos estéticos surgen, la plástica figurativa, lo indígena y el pueblo; las raíces nacionales tomaron su real dimensión y de ser elementos meramente costumbristas o secundarios en el pasado, ahora surgieron para darle identidad a la estética mexicana y se manifiesta con ello, lo que se ha dado en llamar, “el nacionalismo mexicano” o también conocido como “la escuela mexicana del arte”.

     En ese contexto Gerardo Murillo “Dr. Atl” y Joaquín Clausell solicitan muros (paredes) de edificios públicos para pintar murales y expresar su arte. Destacan los hombres y nombres de muralistas como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. Los tres grandes muralistas de nuestro país, verdaderos genios de la pintura mexicana.

     En la pintura o estética plástica femenil están: Nahui Ollin (Carmen Mondragón); Frida Kahlo (Considerada hoy como la artista plástica más importante de Iberoamérica) y Tina Modotti (Italiana, que fue avecindada en nuestro país) y que se destacó como una excelente fotógrafa y pionera de este arte en nuestra patria.

     Destacan en el arte pictórico nacionalista los siguientes pintores: Miguel Covarrubias, Manuel Rodríguez Lozano, Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins, Juan O´gorman; en la fotografía Manuel Álvarez Bravo y en la arquitectura Carlos Obregón Santacecilia. Todos estos artistas y otros más compartieron esa nueva sensibilidad y revalorización de lo popular que se da en ese momento significativo del arte mexicano.

     Otros hechos  relevantes que tuvieron que ver con el arte, fue la formación del Sindicato de Trabajadores Técnicos, Pintores y Escultores en el año de 1917; la apertura de La Casa del Obrero Mundial por parte de Gerado Murillo “El Dr. Atl”.

     Todo este movimiento estético y cultural fue promovido por los nuevos medios periodísticos de la época y otros que se crearon para tal caso, uno de ellos “El Machete”, así como la formulación de manifiestos artísticos. Posteriormente los tres grandes muralistas se separan, y entre ellos se originan fuertes críticas, por ejemplo la que hace David Alfaro Siqueiros al criticar a Diego Rivera, de ser según él “un aficionado al arte revolucionario y que comercializaba con sus postulados".

Mi última visita a Sayula




Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

    El pasado miércoles 27 de enero del presente año, tuve a bien hacer una visita a la vecina población de Sayula, Jalisco. La razón que me llevó por aquella población sureña fue que iría a visitar a mi confesor el Padre Fray Javier Rodríguez también conocido como “el ocho” al convento de la nuestra señora de Guadalupe o conocido como el Santuario. Una vez que lo saludé y recibí el sacramento de la reconciliación, pasé a ver algunas personas que ocasionalmente visito y que me honran con su amistad.

    Ya de regreso del Santuario, llegué a la casa ubicada en el centro de la población, propiedad de mi amigo el señor don Benjamín Díaz. Hombre muy atento y educado que siempre me ha ofrecido su amistad y su buena plática. Me comentó algo importante que tiene que ver con Sayula, que el señor presidente del ayuntamiento sayulense, los había convocado a una reunión donde Jorge Campos proponía buscar que Sayula se le diera el nombramiento de “Pueblo Mágico”. Denominación importante para convertirla en población turística.

    Don Benjamín le recomendó mucho al actual edil, que no descuidara el aseo público, sobre todo, en el centro histórico, ya que la gente le da por tirar papeles, embaces de plástico de refresco, etc.

    Una vez que me despedí y salí de la casa de don Benjamín, pasé para llevar un curriculum vitae, a un hombre importante y que es todo un personaje –diríamos emblemático de esa ciudad, me refiero a don Federico Munguía Cárdenas. Una vez que llegué a la actual casa donde reside a escasos metros de su antigua morada; la actual casa donde  vive es una hermosa residencia, que es habitada por su hija y su yerno. En la plática con don Federico me dijo que le había propuesto al gobierno municipal que tumbaran el actual mercado que se ubica ahí en el centro. La propuesta de Federico es que se haga una plaza –un espacio físico para el esparcimiento de los sayulenses-. Me parece adecuada la idea de Munguía Cárdenas  porque el actual mercado es feo y rompe con la arquitectura del centro de Sayula.  

    Porque finalmente además de la conservación que aún tiene Sayula de construcciones como son los templos, los portales y casonas, es decir su arquitectura, también posee, buenos hoteles, personajes ilustres, historia, tradiciones, artesanías y un buen clima, todos elementos indispensables para atraer a los visitantes.

    Antes de pasar a regresarme a Zapotlán el Grande mi ciudad, tuve la iniciativa de visitar a un conocido médico y periodista al Dr. José Amador Serrano Villalobos. Un amigo suyo acá en Ciudad Guzmán –el naturista vegetariano don Ramiro- me comentó que hace años el doctor Amador había fundado en Sayula una escuela de homeopatía y había salido una generación de homeópatas que él mismo había preparado o capacitado. Fui a preguntarle si aún tenía esa iniciativa, pero me dijo que no, porque no había permisos por parte de las autoridades educativas. Me habló que actualmente muchas escuelas de homeopatía de Guadalajara y otras eran meros negocios con baja calidad académica.

    Al final pensé ir a visitar al escritor y profesor Germán Pintor, pero ya era tarde, pasaban de las tres y media de la tarde, tenía que regresar a Zapotlán a buena hora, por lo que dejé para otra visita el ir con este ilustre hombre bondadoso. Después de todo el visitar la vecina Sayula, para mí es siempre motivo de una buena estancia.


  

LA ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA




Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

La antropología filosófica es una de las ramas de la filosofía, pero antes de definir cuál es su significado dentro del corpus filosófico y de qué trata esta disciplina, veremos algunas acotaciones a la misma.  

     Iniciamos acerca de la definición de filosofía: como el amante de la sabiduría, de acuerdo a la etimología, es decir el filósofo ha de abordar los conocimientos generales últimos de todas las cosas. La filosofía abarca varias materias, a saber: la metafísica-ontología, historia de filosofía, ética, lógica, epistemología, etc.

     Dentro del conocimiento se habla de los grados del saber, es decir,  la diferencia entre el sentido común, la ciencia y la filosofía. El sentido común es el conocimiento práctico a priori de las cosas, es un conocimiento vulgar común que todos los humanos poseemos. La ciencia es un conocimiento particular (segmentado) ordenado y verificable, y la filosofía es un conocimiento racional, universal y general.

     La Antropología de acuerdo a la definición, es el estudio del hombre desde diferentes ángulos, es decir, desde diferentes situaciones en las que vive y se expresa el hombre. Todas las variantes las da la óptica en que la ciencia trate al hombre. En relación con la filosofía que estudia el fondo último digamos el ontos –el ser de las cosas-. Por ejemplo, las ciencias particulares como psicología y la antropología social estudian al hombre desde diferentes enfoques de acuerdo al segmento del conocimiento científico que tratan del hombre.

     La antropología filosófica, es posible que se le utilice y viniera ser una herramienta muy útil para aquellas ciencias que estudian al hombre. En razón que ayuda a profundizar en su naturaleza, dado que iría a fondo del ser del hombre, Las ciencias se dan cuenta que el homo sapiens -como un ente-, que puede ser estudiado en partes o segmentos; puede verse así, pero la antropología filosófica siempre nos invita a verlo como una unidad que existe en sí mismo, dado que existe un núcleo profundo que lo hace ser una unidad.

   Dentro de la crisis del conocimiento profundo del hombre, hay el aspecto socrático y el estoico que da un valor  muy importante al conocimiento de sí mismo, partiendo de aquellas frases: “Conócete a ti mismo” y “El hombre es la medida de todas las cosas”. Finalmente Podemos definir al hombre desde el punto de vista filosófico: Como un ser racional, que desarrolla su capacidad de análisis de todo lo que le rodea.

domingo

RAÚL CASTRO "EL NUEVO "GORBACHOV" DE CUBA


Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

A: Julio Scherer García, In memoria, auténtico y verás periodista

Podríamos hacernos una pregunta ¿El actual hombre fuerte del gobierno revolucionario de Cuba Raúl Castro Ruz, es una especie de Gorbachov para la realidad que vive hoy la isla? Trataremos de contestar esta pregunta, a lo largo de esta columna periodística.

El ahora hombre fuerte del gobierno socialista de Cuba Raúl Castro, desde que tomó posesión como presidente de aquella república se ha dado a la tarea de hacer cambios, algunos pequeños otros no tanto en la vida pública de aquella nación.

Como sabemos, su hermano Fidel que fuera el máximo líder de la Revolución cubana y presidente del gobierno por un prolongado y continuo mandato, que por motivos de vejez y de salud,  tuvo que pasarle la estafeta a su hermano menor Raúl que era el general en jefe de las fuerzas armadas revolucionarias.

Cuando su hermano Fidel era el primer mandatario de aquella nación o sea presidente del consejo de estado y primer secretario del Partido Comunista de Cuba, cargos que sustentó durante aproximadamente 52 años, desde que ganaron la Revolución aquel lejano 1º de enero de 1959 hasta abril de 2011, que fue cuando se alejó de los cargos públicos al ver que ya de plano no podía por su avanzada edad.

Como gobernante Fidel,  era de una vitalidad descomunal –así lo atestiguan muchos que lo trataron- era un gobernante que  para él, el poder había sido hecho a la medida de su índole.  Gobernó la isla con mano dura –cuando se requería- y tuvo una manera de actuar y de ser de mucha fijación, es decir que los postulados socialistas que enarboló desde que hizo esa opción para la mayor de las Antillas trató de llevarlos en superlativa contundencia. Es decir, implementó un modelo político y económico (socialista) ortodoxo en la isla,  durante muchos años muy pocos cambios hizo, a pesar de que siempre la realidad es la que va marcando las pautas de ajustes en las políticas públicas.

 Recuerdo en una de tantas pláticas que tuve hace algún tiempo, con un amigo de origen cubano avecindado en  Ciudad Guzmán, Jalisco, el doctor en ciencias Luis Alberto Araujo Viltres, le preguntaba a él, qué iba a pasar con Cuba el día  que Fidel dejará el poder o el gobierno por edad o por muerte. Y recuerdo que el doctor Luis me decía que entraría al relevo su hermano Raúl.

Y le preguntaba, que cómo sería la forma de gobernar de este personaje de la Revolución. A lo que el doctor Luis Araujo me contestaba, que según él iba a ser un gobierno peor –o sea más “malo”- a la manera en que Fidel estaba llevando las riendas del poder en ese momento. Comentaba también que se hablaba en la isla del Caribe, que Raúl era más dogmático y cerrado o sea un marxista ortodoxo, más recalcitrante en su postura y forma en como iría a tratar los asuntos del gobierno. Ante esa interrogante que había, sólo el tiempo nos la despejaría.

Años después de esa charla sobre este tema, llega finalmente el turno a Raúl de ser el máximo gobernante de su patria, en razón de ser el segundo en la lista de la cúpula del gobierno revolucionario. Ahora sí seriamos testigos  para ver qué pasaría en su gestión gubernamental.

Lo que se ha venido viendo hasta ahora,  desde que tomó el cargo, es un Raúl que ha apostado por la apertura en varios sectores y formas de vida y de la economía de la Isla, que por cierto, su hermano Fidel nunca se animó a realizar o a tocar. ¿Sería por miedo a que el sistema se le cayera? O dejara de ser aquello que se había propuesto –todo el gobierno revolucionario- con firme y decidida voluntad ser un pueblo autodeterminativo, soberano, socialista y libre de cualquiera intervención extranjera y más de los Estados Unidos. O sería esa manera en que casi todas las decisiones trascendentales de su gobierno se centraban en él – lo que dijimos su fijación por el poder-.

Lo cierto que hoy pienso en un Raúl con dejo de parecido con aquel líder máximo de la desaparecida ex Unión Soviética Mijaíl Gorbachov. Este ex hombre fuerte de aquel imperio socialista, que buscó en su periodo de gobierno implementar reformas al sistema socialista que era caduco por su excesiva burocracia, y la  falta de libertades individuales, así como una economía controlada completamente por el estado –al modo socialista estalinista-.

Para aquella gran nación, Mijaíl, busco reformas al sistema que él llamó Glasnots o sea apertura de la URSS para el mundo y a la economía. Y la otra, Perestroika o sea restructuración de las estructuras de gobierno ya obsoletas "herrumbrosas", lentas y ineficientes por la excesiva burocracia que tenía aquella nación.

Algo parecido está sucediendo en Cuba con la llegada de Raúl, desde que este señor llegó al poder, ha emprendido pequeños cambios que su anterior gobernante nunca tocó, como por ejemplo: que los cubanos ya pudieron usar y vender celulares; el libre acceso a hoteles; el usufructo de tierras ociosas para agricultores; acceso a internet para oficinas públicas y para algunos ciudadanos; dialogo permanente y buenas relaciones con la iglesia católica cubana; apertura de amplias inversiones por parte de China, Brasil, España y otras naciones.

Mención aparte merece la noticia que recientemente sorprendió a propios y extraños, el anuncio por parte del presidente estadounidense Barack Obama y su contraparte cubano Raúl para la apertura de negociaciones con el fin de normalizar relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

Todos estos acontecimientos ineditos de apertura en una nación antes constreñida, que durante décadas vivió y estuvo apostada en un modelo y sistema  político socialista de corte estalinista, dado por las circunstancias políticas internacionales de la Guerra Fría y los Estados Unidos, así como la URSS obligaron a la isla para permanecer en este status, que por su parte, el gobierno y su sistema que encabezaba Fidel lo llevaron a permanecer en tal modelo.

Ahora podemos decir, que a modo de un nuevo "Gorbachov", el menor de los Castro, Raúl, va direccionando y transitando a su pueblo y al estado Cubano por el antes difícil e impensable camino de una economía de mercado.

martes

Mi propia batalla en el desierto con el escritor José Emilio Pacheco




Mi propia batalla en el desierto con el escritor José Emilio Pacheco

Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

In memoriam del maestro José Emilio, a casi cuatro años de su ausencia

Conocí al escritor José Emilio Pacheco por marzo o abril de 1992, en ocasión de que impartió una disertación sobre el escritor Miguel Ángel Flores en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara. Lo recuerdo hablando con el texto de apoyo en mano, y en ciertos momentos su participación se volvía elocuente. Una vez concluido el evento, en los pasillos del vestíbulo de aquel recinto, me encontré y tuve la fortuna de saludarlo y platicar por un breve momento con el narrador.

     Mi intención al acercarme a este personaje, fue para solicitarle una entrevista y visita a su domicilio particular, dado que en el futuro muy próximo tendría la ocasión de viajar a la capital de la república, mismo que aprovecharía para pasar a saludarlo y dialogar como era mi deseo. José Emilio como todo un caballero accedió con gusto a mi petición, me dio todos sus datos para poder buscarlo por mi paso que hiciera por la capital de la república.

    Al poco tiempo de aquel breve encuentro, y dado que de forma personal, me había propuesto empezar a visitar a los grandes escritores mexicanos en sus lugares de residencia; dado que para mí, aquel momento de mi vida, fue un tiempo en que con la inexperiencia de mi juventud y con la frescura propia de esa edad y el entusiasmo del aprendiz de escritor o literato, hizo que me diera a la tarea de buscar, conocer y dialogar con todos ellos.

    Así puede ver y compartir pláticas con Emmanuel Carballo, con José Luis Martínez, con Antonio Alatorre, con Ricardo Guerra,  con Andrés Henestroza, con Gabriel Careaga y con otros muchos. Podría decir que en esos días, yo vivía una fiebre y una audacia de andar buscando a esos señorones de la cultura.

    Mi propio “provincialismo” como dijeran los chilangos, me hizo que sin temor a equivocarme los buscará y les arrancara consejos y palmadas para seguir mi juego de literato en ciernes. En una de tantas visitas que hice a nuestra capital, me di a la tarea de buscar a José Emilio Pacheco en su propia casa habitación de la colonia Condesa.

    Unos días antes de mi acto de ir a su domicilio, por extrañas circunstancias nunca aclaradas, habían baleado su casa habitación. Había sido eco en los medios informativos de la televisión y de la prensa escrita, este peligroso acto que buscaba quizás intimidar al maestro Pacheco. Yo jovenazo entusiasta  no di mayor importancia aquel suceso, y  empecé a buscar y dar con el paradero de la casa del escritor. Cuando llegué a ella, todavía recuerdo, tenían las huellas de los hoyos (perforaciones) en las paredes de balas de grueso calibre. Así toqué a la puerta de la residencia, y de pronto abrió la ventana del postigo, una joven, era hija del laureado escritor.

     Cuando pregunté por su padre, me contestó, que no se encontraba, siempre permaneciendo ella dentro de la casa y yo en la banqueta, sin que abriera la puerta por aquello de la desconfianza que priva en los capitalinos por la inseguridad en que viven sus habitantes en aquella urbe.

     Entonces le comenté que venía desde Jalisco, de una ciudad pequeña tierra del escritor Juan José Arreola –Ciudad Guzmán-, para buscar a su  padre el insigne escritor. Ella me miró con un cierto interés, y yo le pregunté otras cosas con la misma actitud, estábamos platicando, cuando de pronto de una forma abrupta e intempestiva irrumpe en la plática, Cristina Pacheco esposa del escritor con desconfianza patente de una manera altanera y casi majadera –tomando una actitud hostil- parecía una vieja de los arrabales, me preguntó con cierta alarma, qué se me ofrecía. Yo le expliqué, que buscaba al maestro.

     Ella me dijo que no se encontraba y sin detenerse cerró el postigo, y yo despidiéndome casi o corrido por ser simplemente un inesperado y desconocido visitante.  Al poco tiempo de haber sucedido este hecho, lo platiqué con varios colegas del medio literario, uno de ellos con Alfredo Cortés Sánchez, y otro fue el maestro Víctor Manuel Pazarín, –admirador total de la obra del autor de las Batallas en el desierto-, sobre aquella malograda entrevista con José Emilio Pacheco en el Distrito Federal.  

    Uno de ellos, sin recordar cuál de los dos fue, me dijo: “Héctor, no fue para menos como te recibieron, ellos acaban de sufrir una intimidación al ser  baleada su casa”.  La familia Pacheco aún estaba escamada. Ese fue mi único intento de búsqueda para conocer al escritor que ayudó a Juan José Arreola para que éste le dictara su célebre obra “Bestiario”.  Ahora que se han cumplido casi  cuatro años (+ 26 de enero de 2014) de su sensible desaparición física, del poeta, del traductor y del narrador, que supo llevar la pluma a vuelos insospechados, a mí no me queda más que esperar a que la eternidad nos haga volver a posibilitar ese encuentro que no se dio aquí entre los mortales, sino que se pueda dar en otro momento y en otra dimensión, donde él ya goza y “vive”.